viernes, 20 de octubre de 2017

EL PODER DE LA INTENCIÓN

Una definición básica de intención es: “tener aspiración, tener deseo, tener un propósito, dirigir la mente, apuntar a”. Generalmente la falta de una intención nos haría movernos sin dirección o sin significado, pero cuando tenemos una intención toda nuestra energía se potencia y nos conduce a aquello que nos planteamos, haciendo que todo sea posible.

La motivación canaliza la fuerza de tus acciones, así como un canal dirige el flujo de agua a donde lo apuntes. Todo depende de nuestra intención, ya sea que queramos la abundancia y la prosperidad o bien el anhelo de entender nuestra naturaleza, cualquiera que sea tu intención será hacia donde dirijas tu vida. Por eso es recomendable ser consciente de cuál es tu intención y utilizarla en algo que llene tu corazón de dicha.

La gente suele tener intenciones para todo tipo de sueños: casarse, cambiar de trabajo, una casa mas grande, etc. Pero para el buscador espiritual auténtico, lo más importante es conocer su propia esencia y, asimismo, la naturaleza de todo lo que existe. Y si tu corazón está abierto a observar el sufrimiento que la identificación con el ego genera en los seres humanos, naturalmente aspirarías a la autorrealización para poder ayudar a la humanidad, ya que no hay mejor ayuda que aquella que puede ofrecer un ser realizado. De esta manera, nuestra intención de liberación sería no sólo para nosotros, sino para ayudar a otros.

La intención pura es una de las actitudes más importantes que una persona puede desarrollar en su espiritualidad. Así que una intención pura significaría que recordáramos una y otra vez nuestra aspiración por la autorrealización, no sólo para nosotros sino para el beneficio de todos los seres. Cultivar esta intención requiere actuar de acuerdo con nuestra aspiración. De una manera muy concreta, por ejemplo, hay una gran diferencia entre enseñar yoga por querer sentirte importante, tener un negocio o una carrera diferente, y hacerlo para compartir conocimiento espiritual que ayude a otros a abrir la puerta a la realidad interior.

La intención pura no es personal ni colectiva ni social, sino una radiación directa del corazón en la que la dualidad yo-otros no existe.

“Si mantienes el constante anhelo por beneficiar a otros, el poder de hacerlo realidad vendrá por sí mismo, tan natural como el agua cae del cielo” (Dilgo Khyentse)

“¡No definas tu intención con interés personal!” (Padmasambhava).

miércoles, 18 de octubre de 2017

La envidia .Úsala a tu favor

Es común haber tenido experiencias en las que la envidia juega un papel central en la historia, ya sea porque la sentimos nosotros o está presente en alguien a nuestro a alrededor.

¿Cuál es su origen?
Este deseo puede ser por un bien material, logros profesionales o familiares, entre otras cuestiones, incluso temas como la estabilidad emocional, la forma de vestir, etc., que por diferentes razones no se han podido concretar o no forman parte de nuestras experiencias de vida.

Sin embargo, cuando el bien ajeno produce un profundo malestar difícil de controlar, la envidia puede llegar a ser muy destructiva, cargada de rencores y hostilidades hacia personas que no nos han hecho nada, pues es un estado mental que de manera consciente e inconsciente nos limita, haciéndonos sentir incapaces de crear experiencias similares.

¿Cómo revertir y usar a nuestro favor este sentimiento, que suele ser más fuerte que nosotros?

1. Respira de manera consiente
Cuando aparece, es tan intensa que pareciera que no tenemos opción ante su llegada, pero respirar nos permite ganar tiempo para que esta emoción se estabilice.

2. Indaga tus pensamientos
Si esta situación ya está presente, aprovéchala a tu favor. Este pensamiento no indagado tendrá el poder de aparecer una y otra vez haciéndote sentir inestable ante las situaciones similares, así que pregúntate: ¿qué es lo que envidio de esta persona o situación?, ¿es algo que realmente yo deseo tener, sentir o hacer?
Y recuerda que el hecho de sentir envidia no te hace mala persona, sólo que a veces olvidamos de qué somos capaces.

3. Agradece la experiencia
Recuerda que estas ocasiones te permiten aprender ¡si tú lo decides! La envidia no discrimina, puede presentarse incluso con gente que queremos. Que la relación que tienes con la persona, sea cual sea, no te ciegue a ver que lo que el otro tiene tú también lo puedes tener, y el hecho de que se presente la envidia es una alarma de ello: un recordatorio de que la abundancia física, mental y emocional está presente para todo aquel que la desee.

viernes, 13 de octubre de 2017

Los demás son tu espejo: 5 pasos para conocerte mejor

Eres ciego de ti mismo, no te puedes ver, nadie podemos. Así que la maravillosa vida te llena de espejitos a donde quiera que vas, espejos que te gustan y espejos que rechazas, pero que sin duda cuando estás viendo cada uno de ellos es porque hay una parte de ti en la que existen. Es decir, no ves la vida con los ojos físicos, ves la vida como una proyección mental de tus pensamientos, todo el tiempo.

En tu mente es donde sucede toda la acción, y es en las personas que están fuera donde van a parar todas las proyecciones a través de una interpretación. ¿Como sé esto? Porque un mismo hecho tiene tantos significados como mentes hay en el mundo.

Por ejemplo: el hecho es que quedaste de verte con un amigo a las 8:00 am y que la persona llegó a las 8:45 am, eso es algo comprobable. Pero para alguien eso puede significar desorganización, para otra persona puede implicar flojera y falta de respeto, otra más puede pensar que ella no es lo suficientemente importante como para que el otro la considere y llegue a tiempo, alguna más puede sentir que el interés se está acabando y una última ve esto como una oportunidad de contestar todos los chats y mails pendientes.

Por supuesto, lo que se puede ver en el plano material es una emoción “justificada” que empieza a burbujear en el corazón, que sale automáticamente y se sostiene con el “hecho” de que esa persona está llegando 45 minutos tarde.

La siguiente es una guía de cómo aprovechar tus espejos para conocerte mejor.

1. Cuando algo te moleste, pregúntate qué significado tiene para ti. Por ejemplo, impuntualidad = no soy importante para esta persona.

2. Cuando tengas el significado, ve lo más atrás en la historia de tu vida y pregúntate qué tanto en el pasado has venido sintiendo esto. Por ejemplo: “En realidad siempre he sentido que para mi papá nunca fui importante”. Es decir, esa conversación en tu vida es recurrente, no es sólo de ese momento.

3. Cuando veas esa historia en tu vida, pregúntate en qué medida eres tu así contigo. ¿Qué tan importante estoy siendo para mi hoy?

4. Empieza contigo mismo a darte lo que esperas del exterior; si una persona llega 45 minutos tarde pero tú sabes que eres importante en tu propia vida (tus sueños, salud, proyectos, mundo emocional, etc), puede que te moleste pero no tendrá la fuerza suficiente para sacarte de tu armonía.

5. Obsérvate cada vez que algo te molesta y aprende de ello analizando por qué te molesta y descúbrete. Y por otro lado, honra cuando algo te gusta porque también te pertenece y está espejeando algo que ya es tuyo o que está en potencia esperando por ti. Agradécelo y hazlo tuyo.

Los espejos están reflejando lo que tienes y son una gran oportunidad para conocerte mejor.






Mercedes Páez

miércoles, 11 de octubre de 2017

5 hábitos diarios para lograr todo lo que te propongas

Lograr la realización personal es una carrera de resistencia, no de velocidad. El éxito se construye con base en acciones cotidianas, no golpes de suerte. Estos cinco hábitos, que puedes incorporar fácilmente a tu día a día, son una excelente manera de comenzar a sentar las bases para alcanzar todas las metas que te propongas.

1. Invierte cada día en tu desarrollo
Procura que no pase un día sin que aprendas o investigues algo nuevo, una palabra, una historia, una receta, no importa. La idea es que comiences a sentir que tu vida se llena de cosas útiles y valiosas. Te sorprenderá lo mucho que sabes de distintos temas después de unos meses.

2. Ten un plan para cada día
No dejes que los días pasen uno tras otro sin hacer nada. Lleva una agenda y planea qué quieres lograr diariamente. No importa si se trata solamente de mejoras domésticas o de las compras. La idea es que diariamente tengas un compromiso con el día que inicia. Un motivo para salir de la cama y actuar.

3. Conviértete en escucha de palo
Haz oídos completamente sordos a las opiniones negativas o a las críticas hacia tu persona que no construyen y sólo buscan hacerte daño. No te enganches en discusiones con personas tóxicas. Aprende a pasar de largo y a ignorar su mala energía.

4. Levántate si fallas
Aprende a sobrellevar el fracaso y volver a intentarlo cuantas veces sea necesario. No te dejes vencer por el desánimo ni caigas en autosabotajes. Recuerda que eres una persona valiosa y capaz y que tu mayor obstáculo a superar son tus propios prejuicios sobre ti mismo.

5. Practica la gratitud
La mayor receta para la felicidad no es tener muchas metas y ser perseverante para alcanzarlas sino saber ser agradecido por los logros que ya tienes. Da gracias todos los días por estar en donde estás y por el camino que has recorrido para llegar a este momento.

domingo, 8 de octubre de 2017

Escribir también funciona como terapia

Escribir nos ayuda a pensar; el proceso de escritura es un proceso de reflexión sobre cosas que sabíamos y también que no sabíamos, pues al no haber sido expresadas no dieron pie a que surgieran otras nuevas. Por eso escribir es un acto creativo. Pero no se juzgue “creativo” como algo falso o imaginario.

Escribir da pie a ideas que antes no se habían esbozado, nos permite ponernos de igual a igual al mundo. Nos permite estar enteros con las capacidades completas que nuestro cerebro tiene.

Pero hay muchos tipos de escritura, muchos ejercicios diferentes. Aquí hablaremos de los que nos sirven como “terapia”. ¿Cuáles no?

como ya se dijo, escribir nos sirve para conocer zonas antes desconocidas o inexploradas por nosotros. Remitirnos a problemas y a situaciones que necesitamos comprender y de las que podemos salir enriquecidos al reconocerlas. Desplegarlas, es decir, escribirlas, es ir entendiéndolas.

Escribir por un dolor emocional, puede ser una pérdida, algo incomunicable que por la intensidad en que se nos presenta y nos invade sólo podemos expresarlos frente a nosotros mismos. Es algo parecido a la confesión. Estos casos permiten dar rienda suelta a la escritura, sin testigos, con nosotros como únicos receptores del testimonio.

En ocasiones, escribir a causa de un dolor se puede volver una sublimación, como cuando el escrito pretende ser un poema, un relato o una carta muy bien escrita.

Cuenta Jorge Luis Borges que el cuento “Funes el memorioso”, que trata de un hombre que es capaz de recordar todo (hasta las diferentes perspectivas de una hoja), lo escribió durante un periodo de muchos meses de insomnio, al acabar el cuento pudo dormir bien.

André Bretón, líder, promotor, impulsor del surrealismo hizo estudios de psquiatría antes de dedicarse más por entero al arte, consideraba el surrealismo como un ejercicio pleno de liberación del inconsciente -acorde esto a las teorías de Freud-, la escritura automática, el dar prioridad a las imágenes, palabras o ideas que acudieran primero a la mente sin el filtro del raciocinio, eran para él liberadoras y curativas, no sólo para beneficio individual, sino de una colectividad.

A nivel personal los beneficios pueden ser muchos: autoconocimiento, confesión, liberación, comunicación: en ocasiones lo escrito es mejor comprendido por diversas circunstancias que lo dicho en voz alta.

A veces, cuando te sientas mal y no sepas qué ocurre trata a escribir, quizá ahí encuentres unas pistas grandes y puedas darte la oportunidad de comenzar a entenderte desde ahí.

jueves, 5 de octubre de 2017

El poder de la intención

Una definición básica de intención es: “tener aspiración, tener deseo, tener un propósito, dirigir la mente, apuntar a”. Generalmente la falta de una intención nos haría movernos sin dirección o sin significado, pero cuando tenemos una intención toda nuestra energía se potencia y nos conduce a aquello que nos planteamos, haciendo que todo sea posible.

La motivación canaliza la fuerza de tus acciones, así como un canal dirige el flujo de agua a donde lo apuntes. Todo depende de nuestra intención, ya sea que queramos la abundancia y la prosperidad o bien el anhelo de entender nuestra naturaleza, cualquiera que sea tu intención será hacia donde dirijas tu vida. Por eso es recomendable ser consciente de cuál es tu intención y utilizarla en algo que llene tu corazón de dicha.

La gente suele tener intenciones para todo tipo de sueños: casarse, cambiar de trabajo, una casa mas grande, etc. Pero para el buscador espiritual auténtico, lo más importante es conocer su propia esencia y, asimismo, la naturaleza de todo lo que existe. Y si tu corazón está abierto a observar el sufrimiento que la identificación con el ego genera en los seres humanos, naturalmente aspirarías a la autorrealización para poder ayudar a la humanidad, ya que no hay mejor ayuda que aquella que puede ofrecer un ser realizado. De esta manera, nuestra intención de liberación sería no sólo para nosotros, sino para ayudar a otros.

La intención pura es una de las actitudes más importantes que una persona puede desarrollar en su espiritualidad. Así que una intención pura significaría que recordáramos una y otra vez nuestra aspiración por la autorrealización, no sólo para nosotros sino para el beneficio de todos los seres. Cultivar esta intención requiere actuar de acuerdo con nuestra aspiración. De una manera muy concreta, por ejemplo, hay una gran diferencia entre enseñar yoga por querer sentirte importante, tener un negocio o una carrera diferente, y hacerlo para compartir conocimiento espiritual que ayude a otros a abrir la puerta a la realidad interior.

La intención pura no es personal ni colectiva ni social, sino una radiación directa del corazón en la que la dualidad yo-otros no existe.

“Si mantienes el constante anhelo por beneficiar a otros, el poder de hacerlo realidad vendrá por sí mismo, tan natural como el agua cae del cielo” (Dilgo Khyentse)

“¡No definas tu intención con interés personal!” (Padmasambhava).

martes, 3 de octubre de 2017

Y SEGUIRE CREYENDO

Voy a seguir creyendo, aun cuando la gente pierda la esperanza.
Voy a
seguir dando amor, aunque otros siembren odio.
Voy a
seguir construyendo, aun cuando otros destruyan.
Voy a
seguir hablando de paz, aun en medio de la guerra.
Voy a seguir
iluminando, aun en medio de la oscuridad.


Y seguiré sembrando, aunque otros pisen la cosecha.

Y seguiré
gritando, aun cuando otros callen. 
Y dibujaré
sonrisas, en rostros con lágrimas
Y
transmitiré alivio cuando vea dolor.


y regalaré motivos de alegría donde solo haya tristezas.

invitaré a
caminar al que decidió quedarse. 
Y levantaré
los brazos a los que se han rendido.
Porque en
medio de la desolación siempre habrá un niño que 
nos mirará esperanzado, esperando algo de nosotros
Y aun en medio de una tormenta, por algún lado saldrá el sol y en medio del
desierto crecerá una planta. 
Siempre habrá un pájaro que nos cante, un niño que nos sonría y mariposas que
brinden su belleza.
Pero si algún día ves que ya no sigo, no sonrío, o callo, acércate y dame un
beso, un abrazo o regálame una sonrisa; con eso será suficiente. 
Seguramente, me habrá pasado que la vida me abofeteo y me sorprendió por un
segundo.
Ese gesto hará que vuelva a mi camino